Tras meses de negociaciones, los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro) anunciaron un acuerdo clave con el Gobierno Nacional para la licitación de los complejos hidroeléctricos Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila. Por primera vez, se reconoció a las provincias como propietarias de sus recursos hídricos, un reclamo que llevaba más de tres décadas.
El nuevo marco concesional implica cambios profundos en la distribución de beneficios:
-Precio de la energía en dólares para asegurar previsibilidad y facilitar inversiones.
-Regalías sobre la totalidad de los ingresos de las concesionarias, sin exclusiones.
-Porcentaje creciente de energía de libre disponibilidad, que incrementará las regalías año a año.
-Cobro en especie: las provincias podrán recibir sus regalías directamente en energía eléctrica.
-Canon por uso del agua, inexistente hasta ahora, que generará un ingreso adicional.
-Fondos para obras de protección y seguridad hídrica, con plazos de hasta 24 meses para estudios técnicos y ejecución de obras que prevengan riesgos de crecidas.
El acuerdo también obliga a los concesionarios a financiar información hidrometeorológica de las cuencas, clave para la gestión sustentable y la seguridad de las represas.
Los mandatarios destacaron que esta es una victoria de la unidad norpatagónica y un paso decisivo para que la riqueza generada por los ríos y la energía quede en la región y beneficie a su gente. “Con estas nuevas reglas, las represas del Comahue no solo seguirán produciendo electricidad: producen futuro para Río Negro, Neuquén y toda la Patagonia”, afirmaron.

























