La producción de petróleo en Argentina registró un nuevo récord histórico durante el mes de mayo al alcanzar los 903,7 mil barriles diarios. Este volumen marca un fuerte crecimiento del 19,6% en términos interanuales, ratificando el ritmo ascendente de las inversiones y la operatividad en las principales cuencas productivas de la región.
El salto cuantitativo responde de manera directa al extraordinario desempeño de Vaca Muerta. La formación no convencional ya representa el 69% de la producción total de crudo a nivel nacional, posicionándose como el motor indiscutido de la matriz energética y demostrando el potencial técnico y de infraestructura alcanzado por las empresas operadoras en el sector.
A partir de estos indicadores históricos, la energía continúa consolidando su rol estratégico para la economía de la República Argentina. El incremento sostenido no solo robustece el abastecimiento del mercado interno, sino que también amplía los saldos exportadores, permitiendo la generación de divisas clave y el fortalecimiento de la balanza comercial en un contexto de proyección internacional para los recursos no convencionales del país.
El impacto en la región y el salto exportador
Para las provincias de la región, principalmente Neuquén y Río Negro, este boom se traduce en un rol estratégico sin precedentes. La escalada de la actividad no solo dinamiza las economías locales a través de la creación de empleo registrado, el desarrollo de PYMES industriales y el movimiento comercial, sino que inyecta recursos vitales de forma directa a las arcas provinciales mediante las regalías petroleras.
A nivel nacional, este hito representa un giro de 180 grados. Argentina dejó atrás los años de dependencia de la importación de energía —que sangraban las reservas del Banco Central— para consolidar un superávit comercial energético robusto. Los saldos exportadores que hoy genera la Cuenca Neuquina a través de los oleoductos hacia el Atlántico y la reactivación del canal hacia Chile se posicionan, junto al campo, como una de las principales fuentes de divisas genuinas para estabilizar la macroeconomía. Con Vaca Muerta como bandera, la región Patagonia Norte afianza su lugar como el verdadero motor energético y el eje geopolítico del desarrollo argentino.

























