El juez de Garantías Gustavo Quelin morigeró las medidas cautelares contra dos imputados por el crimen de Juan Riquelme, ocurrido el 13 de julio en barrio Nuevo. En vez de la prisión preventiva, fueron liberados bajo monitoreo electrónico domiciliario, con tobilleras que serán verificadas por la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (UADME)
Condiciones impuestas
-Uno de los imputados deberá presentarse tres veces por semana en Fiscalía.
-El otro, deberá hacerlo todos los días hábiles.
Aunque la defensa pidió que la acusación bajara a “encubrimiento”, la Fiscalía se opuso en uno de los casos y la querella rechazó la modificación para ambos. El juez aceptó parcialmente la postura del Ministerio Público Fiscal, reconociendo un menor nivel de responsabilidad sin otorgar el sobreseimiento todavía.
El 13 de julio sobre la intersección de calles Cardenales y Defensa, en barrio Nuevo, Juan Ramón Riquelme recibió múltiples disparos. El presunto autor fue identificado como Javier Zurita, quien lo interceptó y mató sin mediar discusión. La investigación determinó que el cuerpo fue arrastrado por complicidad de terceros, quienes intentaron ocultarlo en una camioneta. Sin embargo, la hermana de la víctima logró alertar a la policía con una foto y una llamada al 911, logrando frenar la maniobra.
La medida de liberar a los imputados con tobillera electrónica y presentación regular refleja una postura judicial que busca balancear el derecho de defensa con la necesidad de avanzar en el proceso de investigación. Aunque se reconoce una menor implicancia penal, la querella sigue objetando el cambio, temiendo posibles fugas o interferencias en el proceso.

























