Entre el Barrio Carlos Soria 1 y el Barrio Carlos Soria 2 existe un basural apodado: Basural Carlos Soria. La convivencia entre los barrios se ve empañada por el estado de abandono de un extenso predio ubicado entre ambos sectores. Según denuncian los residentes, el lugar —que el municipio identifica como un futuro espacio verde— hoy funciona como un basural clandestino que genera preocupación por la salud y la seguridad de quienes transitan por allí diariamente.
El reclamo no es nuevo, pero la falta de respuestas ha agotado la paciencia de la comunidad. Los vecinos señalan que el terreno es un paso obligado para niños y adolescentes que asisten a las escuelas cercanas, transformándose en una «zona roja» durante las horas de oscuridad. «Es un foco de infección y un lugar muy inseguro porque no hay luz. Hemos pedido reiteradamente la iluminación de la calle Petunias (continuación de calle Evita) y no hay soluciones», explicaron los afectados. Ver video
Tierra en conflicto: La contradicción que marcan los vecinos es clara: el municipio ejerce activamente el control sobre la propiedad para evitar tomas o asentamientos, pero no cumple con el mantenimiento básico del predio. «Dicen que el terreno les pertenece y han desalojado a familias que intentaron ocuparlo, pero cuando pedimos que limpien o iluminen, desaparecen», explicaron los vecinos.

























