Río Negro consolidó en 2025 una tendencia decreciente en sus índices de criminalidad, logrando posicionar sus indicadores de seguridad por debajo de la media de Argentina. Según el reporte oficial, la reducción más drástica se dio en los homicidios dolosos, que bajaron un 31,8%, registrando una tasa de 3,3 casos cada 100.000 habitantes, frente al 3,7 que promedia el país.
En cuanto a los delitos contra la propiedad, que impactan directamente en el día a día de los ciudadanos, los robos descendieron un 21,6% y los hurtos un 23,1%. Estos números sitúan a la provincia con una tasa de 725 robos cada 100.000 habitantes, una cifra notablemente inferior a los 789 que se registran a nivel nacional.
Tecnología y prevención: los pilares del cambio
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia vincularon estos resultados a decisiones estratégicas enfocadas en la modernización:
Inteligencia artificial: Implementación de sistemas de videovigilancia con IA para detectar movimientos sospechosos en tiempo real.
Respuesta rápida: Optimización de los operadores del 911 RN Emergencias, logrando reducir los tiempos de intervención policial en la vía pública.
Equipamiento: Incremento en la flota de móviles y recursos humanos con mayor despliegue en zonas de alta conflictividad.
Los desafíos pendientes
Pese al balance positivo en los delitos graves y visibles, el informe advierte sobre nuevas problemáticas. Se registró un leve aumento del 5,3% en las lesiones dolosas, lo que refleja un incremento en los conflictos interpersonales y situaciones vinculadas a la salud mental. Asimismo, la provincia puso el foco en el crecimiento de los delitos en entornos digitales (ciberdelitos), un fenómeno global que requiere nuevas estrategias de intervención técnica y legal para el 2026.

























