En un movimiento que busca desactivar el malestar en las bases pero que desafía la conducción de UNTER, el gobernador Alberto Weretilneck confirmó que la provincia pagará el aumento salarial y los bonos comprometidos, ignorando el rechazo formal del gremio docente que había declarado la oferta como «insuficiente».
La decisión se toma en un contexto de máxima tensión y con el objetivo de que los trabajadores vean el dinero reflejado en sus bolsillos lo antes posible, en medio de una economía que no da tregua.
El esquema que se aplicará con los haberes de marzo incluye:
- Incremento salarial: Un 5,29% directo al básico, en línea con la inflación de los últimos meses.
- Bono extraordinario: Una suma fija de $250.000 que se pagará en dos cuotas.
- Primer pago: Mañana viernes 20 se acreditará la primera mitad del bono.
El anuncio también incluyó «parches» históricos para sectores que venían reclamando por las distancias y el clima:
- Región Andina y Sur: 130 escuelas verán un incremento en el ítem de ubicación (del 20% al 40%).
- Topes de movilidad: Se elevaron para docentes que recorren más de 1.800 km mensuales y supervisores que superan los 2.500 km, reconociendo el gasto real de traslado en la estepa y la cordillera.
A través de sus redes, Weretilneck lanzó un mensaje con fuerte tono político: «Nuestro compromiso es con cada docente rionegrino». Con esta frase, el Ejecutivo intenta saltar la intermediación gremial y hablarle directamente al bolsillo del maestro, argumentando que, pese a la caída de recursos coparticipables, la provincia hace un esfuerzo extraordinario.
Esta medida abre un interrogante sobre los próximos pasos de UNTER: ¿Habrá medidas de fuerza la próxima semana o el pago del bono enfriará el conflicto en las escuelas?

























