Un hombre condenado por delitos contra la integridad sexual solicitó a la Justicia que no lo trasladen a una cárcel provincial por temor a sufrir agresiones por parte de otros internos.
El condenado se encuentra actualmente alojado en la Comisaría 22 de Cervantes, donde cumple la pena impuesta por la Justicia. A través de su defensa presentó un hábeas corpus, en el que pidió ser trasladado de manera “urgente” al Establecimiento Penal 2 de General Roca y que se evite enviarlo al Penal 1 de Viedma.
En el escrito argumentó que en la cárcel de la capital provincial correría “riesgo su integridad psicofísica”. También mencionó cuestiones vinculadas con el arraigo familiar y la falta de tratamiento médico para una patología que padece, aunque no fue detallada en el planteo judicial.
El caso fue analizado por el Juzgado de Ejecución Penal de General Roca, a cargo del juez Fernando Romera, quien resolvió rechazar el pedido. El magistrado sostuvo que la determinación de los lugares de detención corresponde al Servicio Penitenciario y que no se advirtió un agravamiento en las condiciones de alojamiento del condenado.
Además, desde el organismo penitenciario informaron que actualmente no hay cupos disponibles para alojar detenidos por delitos contra la integridad sexual, aunque se realizan gestiones para generar una vacante en algún establecimiento penal de la provincia.

























