El desarrollo masivo de los recursos no convencionales de Vaca Muerta sumó certezas clave en su proyección hacia los mercados globales. En el marco de una jornada sectorial organizada por Energía On, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, le puso cifras definitivas a la escala del desembolso que la compañía liderará en Río Negro: serán 24.000 millones de dólares asignados exclusivamente a la infraestructura del futuro polo de licuefacción. Las obras centrales comprenderán un gasoducto de 48 pulgadas que correrá en paralelo a un poliducto, un esquema diseñado para transportar los fluidos directamente hasta la costa provincial y realizar allí el proceso de separación indispensable para la licuefacción del gas natural licuado (GNL) y su posterior despacho marítimo.
El cronograma operativo y el esquema comercial que sustenta la ambición exportadora muestran progresos avanzados. Marín confirmó que el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) —la traza que unirá la cuenca neuquina con el Atlántico— prevé la salida de su primer buque de crudo para principios de 2027, con un potencial de transporte proyectado que, mediante el uso de reductores de fricción, podría expandirse desde los 180.000 barriles diarios iniciales hasta una capacidad tope de 800.000 barriles. En paralelo, el negocio global del GNL bajo el proyecto Argentina LNG ya cuenta con dos licitaciones negociadas para abastecer a sendos países europeos, cuyos contratos formales se suscribirán a la brevedad. Para tomar dimensión del volumen, la conducción de la petrolera contrastó el calado de la iniciativa al señalar que cada barco de Argentina LNG equivaldrá a la carga combinada de los dos navíos previstos para el proyecto de buque licuefactor de Pan American Energy (PAE) al sur de Las Grutas.
La viabilidad financiera del nodo rionegrino, que requiere cubrir de manera externa el 70% de los fondos, recibió un fuerte respaldo del mercado bancario internacional en los sondeos preliminares. De acuerdo con el directivo, las entidades financieras internacionales acercaron ofertas que triplican los montos requeridos para estructurar el capital de la obra. Con equipos técnicos de la empresa actualmente desplegados en Milán para dar los cierres finales a las carpetas crediticias antes del 1° de junio, la hoja de ruta corporativa apunta a consolidar los acuerdos de financiamiento en diciembre de este año. Desde la perspectiva de YPF, este apetito inversor responde al marco de garantías jurídicas que ofrece el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y a la inserción global del gobierno del presidente Javier Milei, factores que consideran determinantes para configurar un escenario propicio para el flujo de capitales de gran escala.
Esta estrategia en Río Negro se complementa con la reciente presentación ante el RIGI del denominado Hub Sur, un bloque adyacente a Loma La Lata focalizado en la producción de petróleo que prevé inversiones por 25.000 millones de dólares, además de futuras incorporaciones de áreas en el norte neuquino junto a nuevos socios internacionales. Ante un horizonte productivo donde se estima que Vaca Muerta alcanzará su pico de extracción hacia el año 2031, la premisa expuesta por la conducción de la mayor firma energética del país apunta a consolidar la infraestructura logística con la máxima celeridad para evitar cuellos de botella y transformar el potencial del subsuelo en divisas genuinas.

























