El megadespliegue energético que promete cambiar de raíz la matriz económica de la Patagonia tuvo este miércoles un fuerte respaldo político y federal. Una comitiva de 30 intendentes de diversas extracciones partidarias de Río Negro recorrió los frentes de obra del proyecto Vaca Muerta Oil Sur en Punta Colorada, la localidad marítima cercana a Sierra Grande. Acompañados por autoridades del Ejecutivo provincial, los jefes comunales verificaron en primera persona los avances de una infraestructura que posicionará a la costa rionegrina como la principal puerta de salida del petróleo argentino hacia el mundo.
La visita, encabezada por el Ministro de Gobierno y Trabajo, Agustín Ríos, incluyó una presentación técnica en el Centro de Informes Turísticos y una recorrida visual por la Terminal de tanques y la zona de la obra marina. Allí se levantan los descomunales tanques de almacenamiento de crudo que tendrán una capacidad individual de 750.000 barriles, convirtiéndose en los depósitos con mayor volumen de toda la Argentina. Actualmente, el proyecto emplea a más de 1.500 operarios en simultáneo, de los cuales un 80% corresponde de forma estricta a mano de obra local rionegrina.
El impacto político de la jornada estuvo marcado por la coincidencia y el apoyo unánime de los intendentes, rompiendo la grieta tradicional. La jefa comunal de Roca, María Emilia Soria, históricamente alineada en la oposición al gobierno provincial, se mostró entusiasmada: «Siempre he sido crítica de muchas cosas del Gobierno Provincial, pero esta es una de las que me llena de orgullo; estoy a favor de apoyar este impulso que genera el VMOS y esperamos que el movimiento económico se refleje en todas las ciudades», sentenció. En sintonía, el intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, calificó la traza como «una de las inversiones privadas en infraestructura de gas y petróleo más importantes de la historia de Latinoamérica».
La consolidación del puerto exportador ya derrama un fuerte impacto en el tejido social de la Línea Sur y la costa. La intendenta anfitriona de Sierra Grande, Roxana Fernández, remarcó que más de 600 vecinos de su localidad ya se encuentran trabajando de manera directa en el predio, devolviéndole el futuro laboral a una ciudad que sufrió décadas de estancamiento. A su vez, los mandatarios Marcos Castro (Viedma) y Mabel Yahuar (Los Menucos) coincidieron en que la envergadura de la obra civil no solo emociona por su escala técnica, sino porque inserta definitivamente a Río Negro en el radar de las grandes ligas de la geopolítica energética global.

























