Tras una semana de intensas gestiones en la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC) 2026, la feria minera más importante del mundo, el gobierno de Río Negro presentó los lineamientos de su nueva agenda extractiva y tecnológica. La comitiva, encabezada por el gobernador Alberto Weretilneck, centró su discurso ante inversores globales en dos pilares: la adhesión al RIGI como garantía fiscal y la modernización del Código de Minería provincial.
Sin embargo, el dato distintivo de esta misión no fue solo la minería tradicional (como el oro o la plata), sino la apuesta por el ciclo de combustible nuclear. Río Negro busca posicionarse como el actor principal para que Argentina logre la soberanía energética en sus centrales nucleares, pasando de ser un importador de uranio a un productor y procesador integral.
El «modelo Saskatchewan» y el rol de INVAP
El Secretario de Minería, Joaquín Aberastain Oro, destacó que el punto más alto de la agenda fue el acercamiento con el gobierno de Saskatchewan, una jurisdicción canadiense líder en la producción de uranio. La intención es firmar un convenio de colaboración mutua para copiar sus procesos de remediación ambiental y, fundamentalmente, de concentración de uranio.
La «ventaja comparativa» que Río Negro puso sobre la mesa en Canadá es su ecosistema científico en Bariloche, compuesto por:
- INVAP: Para el desarrollo de ingeniería y tecnología nuclear.
- Instituto Balseiro y Centro Atómico Bariloche: Para la investigación y formación de cuadros técnicos.
El objetivo técnico es que, si las minas de uranio en la provincia vuelven a producir, el mineral no se exporte en bruto, sino que pase por un proceso de industrialización local.
Reuniones con gigantes del sector
Durante el «Argentina Day» en Toronto, la provincia mantuvo encuentros técnicos con empresas de primer nivel como Candu y AtkinsRéalis. Estas reuniones son estratégicas, ya que estas compañías manejan la tecnología de los reactores que actualmente operan en Argentina (como la Central de Embalse), lo que facilita la discusión sobre la compatibilidad del combustible que se produciría en la Patagonia.
Desde el sector oficial, se remarcó que la viabilidad de estos proyectos depende de que el escenario económico internacional haga factible la inversión, aunque subrayaron que Río Negro ya ha hecho los «deberes» en términos de seguridad jurídica y previsibilidad para las empresas extranjeras.

























