El Establecimiento de Ejecución Penal 2 fue sede de una jornada intensiva de profesionalización este sábado. Ante el constante hallazgo de sustancias prohibidas en las requisas diarias, el Ministerio de Seguridad envió a especialistas de la Delegación Toxicomanía de Cipolletti para entrenar al personal penitenciario en el manejo de narcóticos.
El objetivo es claro: cerrar la brecha entre el hallazgo de la droga dentro de los pabellones y su validez como prueba ante un juez. Muchas veces, por errores en la manipulación o fallas en el llenado de los formularios, los secuestros terminan siendo invalidados. Por eso, la capacitación se centró en el rigor administrativo y legal necesario para que cada gramo de sustancia detectado tenga consecuencias judiciales.
Test químicos y «cadena de custodia»
Durante la jornada, los agentes penitenciarios realizaron prácticas con test orientativos. Estos reactivos químicos permiten saber en pocos segundos si una sustancia sospechosa es cocaína, marihuana o algún derivado, permitiendo una confirmación preliminar antes de los peritajes de laboratorio.
Además, se profundizó en tres pilares fundamentales:
- Confección de formularios: Cómo documentar el hallazgo sin dejar vacíos legales.
- Manipulación segura: Técnicas para preservar la evidencia sin contaminarla (uso de guantes, sobres especiales y precintos).
- Cadena de custodia: El registro meticuloso de quién tocó la prueba desde el minuto uno hasta que llega al juzgado, evitando cualquier duda sobre su autenticidad.
Situaciones reales: el ingenio tras las rejas
Los penitenciarios compartieron con las brigadas antidrogas los métodos más frecuentes que detectan en el Penal 2: desde droga oculta en la comida que traen los familiares hasta elementos camuflados en las pertenencias de los internos durante las requisas de los pabellones.
A partir de estas experiencias, los especialistas de Toxicomanía explicaron cómo actuar con rapidez sin descuidar los pasos legales. El trabajo conjunto busca que el sistema penitenciario no sea un compartimento estanco, sino que funcione de manera coordinada con las brigadas de investigaciones para cortar el flujo de estupefacientes en las unidades de detención.

























