Lo que debía ser una caminata de cierre de vacaciones terminó en una verdadera odisea para Héctor Barrios, un técnico en refrigeración de 48 años oriundo de Gualeguaychú que vive en Tigre. El viernes 22 de agosto decidió subir al cerro Piltriquitrón, en El Bolsón, pero una intensa nevada lo desorientó y lo dejó perdido durante más de diez horas.
Barrios, que había anotado su ingreso en el registro del refugio, avanzó hasta la zona del mirador y luego intentó seguir camino a la cumbre. Allí fue advertido por un refugiero de que no era seguro continuar. Poco después, la tormenta de nieve borró sus huellas y lo llevó a tomar un rumbo equivocado hacia Cuesta del Ternero. En el descenso sufrió varias caídas, incluso en una cascada, y terminó exhausto. Pasó la noche a la intemperie, con apenas frutas para alimentarse y los pies mojados por la nieve.
El único contacto que logró fue con una amiga, gracias a un breve instante de señal en su celular. Ese dato resultó clave para orientar la búsqueda. Si bien se había previsto iniciar el operativo oficial a la mañana siguiente, tres vecinos de El Bolsón —Donato John, Alfonso Guasco y el joven Unai— decidieron salir de madrugada con linternas y un largavista. A las 4:30 lograron ubicar un débil destello: era el celular de Héctor, que apenas conservaba un 2% de batería.

Tras varias horas de caminata y con temperaturas bajo cero, lograron llegar hasta él y ponerlo a salvo. Barrios fue trasladado a la comisaría y luego al hospital, donde confirmaron que no tenía lesiones graves, aunque sí fuertes golpes y un gran agotamiento.
El episodio volvió a poner en foco los riesgos del senderismo en alta montaña sin el equipamiento ni la planificación adecuada. Los refugieros del Piltriquitrón recordaron la importancia de registrarse antes de iniciar las caminatas, llevar abrigo y calzado apropiados, contar con comida y agua extra y disponer de aplicaciones de navegación sin conexión para evitar extravíos.

























