Durante 2025 y 2026, el diario TodoRoca publicó distintos episodios que reflejan cómo el fenómeno de los trapitos y lavacoches fue creciendo en General Roca, generando conflictos en la vía pública y reavivando el debate sobre la necesidad de una regulación.
Uno de los primeros hechos que volvió a poner el tema en agenda ocurrió el 9 de junio de 2025, cuando se informó sobre peleas entre trapitos y vendedores ambulantes en el acceso a Chacramonte, un episodio que evidenció las disputas por los espacios de trabajo en la calle.
Meses después, el 14 de septiembre de 2025, vecinos denunciaron descontrol de trapitos frente al Sanatorio Juan XXIII, señalando conflictos con conductores y problemas de convivencia en una de las zonas más transitadas de la ciudad.
El 3 de diciembre de 2025, el portal también informó que Cipolletti impulsaba una ordenanza para regular la actividad, lo que volvió a instalar el debate en toda la región sobre cómo abordar la problemática.
Ya en 2026, el conflicto continuó con nuevos episodios. El 21 de febrero se registró una violenta pelea entre trapitos, hecho que volvió a exponer la falta de regulación y las disputas por el control de las esquinas.
Pocos días después, el 4 de marzo de 2026, TodoRoca publicó un análisis titulado “El debate por los lavacoches en General Roca: entre la regulación y la prohibición”, donde se planteó la necesidad de una normativa que ordene la actividad.
Incluso el conflicto trascendió a otras ciudades: el 10 de marzo de 2026 se informó que un trapito roquense fue detenido en Viedma tras agredir a un policía y dañar un patrullero, un episodio que volvió a poner el foco en el problema.
En este contexto, la concejal Belén Bavastri presentó un proyecto para regular la actividad de los lavacoches en General Roca, que propone la creación de un registro municipal obligatorio, con identificación, requisitos de antecedentes y normas de convivencia en la vía pública.
La iniciativa también contempla sanciones ante amenazas, hostigamientos o incumplimientos, además de limitar la cantidad de trabajadores por cuadra y exigir que se informe a los conductores que la retribución por el servicio es voluntaria.
La presentación del proyecto vuelve a instalar el tema en el centro del debate político local y abre la discusión sobre la necesidad de una regulación concreta para ordenar una actividad que genera reclamos vecinales desde hace años.
En ese escenario, crecen las expectativas sobre la postura que tomará el municipio de General Roca frente a una problemática que se repite en distintas zonas de la ciudad.

























