El Sistema Integral de Prevención del Delito de Cipolletti demostró su efectividad este domingo por la tarde, cuando una serie de movimientos captados por los domos de seguridad derivó en un exitoso operativo cerrojo. Lo que comenzó como una infracción de tránsito, conductores circulando a alta velocidad y sin casco, terminó con el secuestro de una motocicleta robada en la vecina capital neuquina.
La detección inicial se produjo en la intersección de Avenida Perón e Irigoyen. Allí, los operadores del centro de monitoreo divisaron dos motos circulando juntas. La falta de medidas de seguridad y la velocidad de los conductores encendieron las alarmas, iniciando un seguimiento minucioso a través de las distintas cámaras instaladas en puntos estratégicos de la ciudad.
Seguimiento y persecución en la Isla Jordán
Gracias a la coordinación radial, los operadores informaron en tiempo real que los sospechosos se dirigían hacia la Ruta Nacional 22 y calle Julio Dante Salto. Un móvil policial que ya estaba en la zona inició la persecución cuando los motociclistas intentaron refugiarse en el sector de la Isla Jordán.
El operativo culminó a la altura de la Policía Montada, donde los efectivos lograron interceptar a una Honda CB190 negra. Al verificar los datos en el sistema nacional, los uniformados confirmaron la sospecha: el rodado tenía un pedido de secuestro vigente por un robo denunciado a fines de enero en la ciudad de Neuquén.
Tecnología aplicada a la seguridad
Desde la fuerza destacaron que, sin la detección temprana de las cámaras, difícilmente se hubiera podido dar con el vehículo, ya que los sujetos utilizaban arterias internas para evitar los controles fijos de las rutas.
Como resultado del procedimiento:
- La Honda CB190 quedó secuestrada para ser restituida a su dueño original.
- Una segunda motocicleta quedó bajo resguardo policial mientras se investiga la documentación de sus ocupantes.
- Los involucrados fueron detenidos y quedaron a disposición de la Justicia.
Este procedimiento refuerza la estrategia de seguridad local, donde la videovigilancia funciona como un «copiloto» esencial para las unidades de calle, permitiendo anticipar los movimientos de los delincuentes antes de que logren abandonar la jurisdicción.

























