Juntos Defendemos Río Negro apuesta a retener su peso territorial con la estructura provincial y un mensaje de continuidad apalancándose en los intendentes. El peronismo, bajo el sello Fuerza Patria, busca recuperar volumen con los Soria al frente, aunque todavía muy lejos de los guarismos que supo obtener durante los mejores tiempos del kirchnerismo. La Libertad Avanza llega muy golpeada por las polémicas y con una candidata ausente en el tramo final. El PRO aparece como el actor inesperado de esta elección, captando el voto libertario descontento, con un crecimiento sostenido en las localidades del Alto Valle y un cierre que sorprendió incluso dentro de su propio espacio.
El voto rionegrino suele tener lógica propia, lejos de las tendencias nacionales y con fuerte impronta local. Esa dinámica, combinada con el desgaste de los partidos tradicionales y la aparición de nuevos liderazgos, sumado a un nuevo sistema electoral, Boleta Unica Papel (BUP) hace imposible cualquier pronóstico serio.
Río Negro llega al domingo con cuatro espacios competitivos, un electorado volátil y la sensación de que, esta vez, el resultado puede ser tan fragmentado como decisivo.
























