El incidente comenzó la noche del jueves en la intersección de Avenida Roca y Canadá, donde personal de la Comisaría 3º y el COER Lamarque realizaban un operativo cerrojo. Los efectivos observaron un Ford Ka negro circulando a gran velocidad y sin luces.
Alertados por un ciclista que informó que el vehículo había sido sustraído, se inició una persecución. La huida finalizó en la intersección con calle Neuquén, donde el conductor perdió el control e impactó contra un pilar de luz y la reja de una escuela de manejo, causando daños significativos al automóvil.
El sospechoso fue aprehendido en el lugar y, tras el choque, fue trasladado bajo custodia policial al hospital para observación médica. Dentro del vehículo, la policía encontró una mochila y dos mitades de ladrillos.
Minutos después de la detención, el propietario del Ford Ka denunció que había dejado el auto frente a su vivienda con las llaves puestas, momento en que el detenido subió y se dio a la fuga.
Casi al mismo tiempo, otro vecino denunció que un individuo con características similares había ingresado por la fuerza a su departamento, revolviendo el interior sin lograr sustraer objetos. Dos testigos confirmaron haber visto al sospechoso dentro de este domicilio, portando los ladrillos antes de huir.
El Gabinete de Criminalística intervino en ambos sitios y constató que el vidrio del lado del conductor del vehículo robado había sido roto con uno de los ladrillos encontrados. La Fiscal en turno dispuso que el detenido permanezca aprehendido por los delitos de robo de vehículo dejado en vía pública, tentativa de robo y violación de domicilio, mientras que el automóvil robado quedó secuestrado para peritajes.
























