El constante avance del delito informático y las maniobras de cuento del tío telefónico motivaron una respuesta institucional enfocada en proteger a uno de los sectores más vulnerables de la comunidad. En Roca, un numeroso grupo de personas mayores participa activamente de un ciclo de talleres diseñado específicamente para brindarles conocimientos financieros y tecnológicos. La iniciativa es impulsada de manera conjunta por el Ministerio de Desarrollo Humano, a través de la Secretaría de Políticas Públicas y Personas Mayores, y el Ministerio de Seguridad y Justicia mediante la Subsecretaría de Prevención del Delito y Participación Comunitaria del gobierno rionegrino.
Las jornadas de capacitación abordan de forma didáctica las modalidades de fraude más extendidas en la actualidad, que incluyen desde llamadas extorsivas y mensajes de texto sospechosos hasta técnicas de hackeo y suplantación de identidad en redes sociales o aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Las actividades comenzaron a principios de esta semana con un fuerte nivel de asistencia en las instalaciones del Centro de Día local y en el Centro de Jubilados y Pensionados Michay, espacios donde los asistentes pudieron evacuar dudas, compartir experiencias personales de intentos de fraude y aprender pautas concretas para resguardar sus contraseñas, claves bancarias y datos personales.
El cronograma formativo continuó este martes con encuentros en la Biblioteca Popular Raihuén, ubicada sobre la calle Santa Cruz, y en la sede de jubilados del Sindicato de la Fruta, en calle Jujuy. Para la jornada del miércoles, los equipos técnicos de la provincia programaron nuevas asambleas preventivas en el Centro de Jubilados Inés Tarifeño, localizado en el barrio Chacramonte, y por la tarde en el espacio comunitario Los Aventureros. Mediante este despliegue territorial, el Estado provincial busca dotar de mayor autonomía digital a las personas mayores, garantizando que puedan desenvolverse con plena seguridad en su vida cotidiana y ejerzan sus derechos sin el temor de convertirse en víctimas de la ciberdelincuencia.

























