En un masivo operativo de control contra el comercio ilegal y los riesgos sanitarios, la policía de Río Negro incautó un total de 586 kilogramos de carne en Roca. La mercadería provenía de la faena clandestina y no cumplía con ninguna de las normativas de seguridad alimentaria exigidas para el consumo humano, lo que encendió las alarmas de las autoridades locales.
Las inspecciones se desarrollaron de manera sorpresiva entre el 16 y el 17 de junio, en una acción coordinada entre la Brigada Rural, el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo de la provincia, la Secretaría de Ganadería y un equipo de inspectores de la Dirección de Seguridad Alimentaria de la Municipalidad de Roca. En total, las autoridades relevaron 25 carnicerías distribuidas en diferentes puntos de la ciudad.
El resultado del despliegue arrojó que cinco de los comercios inspeccionados presentaban graves infracciones a la Ley Provincial de Ganadería N.º 2534. Al no poder acreditar el origen legal de la mercadería ni garantizar que los animales hubieran pasado por un frigorífico habilitado, los inspectores procedieron al decomiso inmediato de los cortes para resguardar la salud pública.
Destrucción de la mercadería: Para evitar cualquier tipo de comercialización o consumo posterior, la totalidad de los casi 600 kilos de carne secuestrada fue trasladada a las instalaciones del frigorífico Fricader, donde se procedió a su destrucción total siguiendo los estrictos protocolos sanitarios de la provincia.
Las autoridades adelantaron que este tipo de operativos conjuntos se mantendrán de forma aleatoria en la región. El objetivo no solo es sancionar a los comerciantes en infracción, sino también desbaratar las redes de faena clandestina y cuatrerismo que alimentan el mercado ilegal en los centros urbanos.
























