Un trágico episodio ocurrido este lunes por la mañana en el barrio Villa Obrera de la ciudad rionegrina de General Roca volvió a poner en foco el estado del mantenimiento urbano y la seguridad en la vía pública. Sobre la calle 1118, entre Rodhe y Artigas, un perro falleció al entrar en contacto con un cable energizado que yacía suelto sobre el suelo. El hecho provocó una inmediata ola de conmoción e indignación entre los residentes del sector, quienes manifestaron que la estructura llevaba días tendida en el lugar pese a las advertencias y reclamos realizados por la evidente peligrosidad que representaba para los peatones.
La angustia del vecindario se transformó rápidamente en un duro reclamo dirigido a las autoridades locales y a las prestadoras del servicio eléctrico. Testigos de la zona remarcaron que el desenlace fatal del animal fue el desenlace trágico de una advertencia no escuchada y señalaron que la situación pudo haber escalado a una tragedia mayor de haber transitado por el lugar un vecino o un niño. De acuerdo con el relato de los habitantes del barrio, el tendido habría quedado resentido tras las intensas ráfagas de viento que azotaron a la región durante las últimas jornadas.

Ante la repercusión mediática del hecho y el creciente malestar popular, se desplegó un operativo conjunto para neutralizar el riesgo. Personal policial perimetró el área afectada para evitar nuevos accidentes, mientras que técnicos de la empresa Edersa procedieron al retiro definitivo del cableado. Desde la distribuidora aclararon que el tramo pertenecía al tendido de alumbrado público municipal y no a su red directa. Por su parte, la Municipalidad de General Roca confirmó la inspección en el sitio, pero argumentó que la línea encontrada no presentaba tensión al momento del control y aseguró no contar con registros previos de denuncias formales en sus canales de atención.
En tanto, el cuerpo del animal fue retirado por agentes del área de Bienestar Animal de la comuna. Fuentes del área precisaron que, a la inspección ocular inicial, el ejemplar no exhibía marcas o signos evidentes provocados por una descarga eléctrica de magnitud, por lo que las causas formales de su deceso quedaron sujetas a verificación. Sin embargo, la resolución del incidente y la posterior clausura del tendido dejaron al descubierto la tensión latente entre el Municipio y la comunidad por los tiempos de respuesta frente a fallas edilicias de alto peligro en la vía pública.
























