En una sesión marcada por el consenso institucional pero no exenta de reclamos políticos, el Concejo Deliberante de General Roca aprobó de forma unánime el proyecto del Poder Ejecutivo local para contraer una deuda de 6.000 millones de pesos. Los fondos se destinarán de manera directa a revertir el déficit de infraestructura básica en diversos sectores periféricos y loteos sociales de la ciudad, con un fuerte peso en la provisión de energía eléctrica, que absorberá más de la mitad del presupuesto adjudicado.
La estructura financiera del compromiso quedó sellada tras las gestiones realizadas por la administración de la intendenta María Emilia Soria ante el Banco Provincia de Neuquén. El esquema de amortización prevé un plazo de hasta 36 meses bajo el amparo de la Tasa Mayorista de Argentina (TAMAR) —actualmente fijada en un 21,5%— más un adicional del 5%, lo que eleva el interés anual al 26,5%. Como resguardo de la operación, el municipio debió ceder parte de sus recursos provenientes de la coparticipación de impuestos, un movimiento financiero que la oposición avaló tras destacar la claridad técnica del expediente, aunque aprovechó la oportunidad para exigir la entrega postergada de los balances anuales de gastos.
El despliegue de las partidas presupuestarias priorizará la red eléctrica, sector al que se le asignaron 3.500 millones de pesos para alcanzar a vecindarios como Barrio Nuevo, Chacra Monte, Carlos Soria Norte, Alta Barda, Mar del Plata, Buenos Aires Chico, Cuatro Galpones, Mosconi, El Petróleo y Quinta 25. En paralelo, el plan contempla 850 millones de pesos para la distribución de gas domiciliario en los barrios Unter y Aeroclub; 750 millones para optimizar el suministro de agua potable en Procrear y Chacra Monte; y otros 720 millones enfocados en las conexiones de cloacas para los sectores de las barriadas Nuevo, 1° de Septiembre y Fiske Menuco.
Desde la bancada oficialista, el concejal Pablo Bustelo defendió la sustentabilidad del endeudamiento al calificar la tasa como «totalmente pagable» y ratificó el compromiso de sostener el ritmo de la obra pública local en articulación complementaria con grandes proyectos provinciales, como el Plan Director de Agua Potable. De acuerdo con los plazos que maneja la intendencia, la validez de la norma comenzará a regir de inmediato y el bloque gobernante confía en que la totalidad de las obras complementarias e instalaciones civiles comprometidas estarán operativas antes de que finalice el primer trimestre del próximo año.

























