Un aberrante hecho conmueve a la localidad brasileña de Quedas do Iguaçú, donde una mujer de 47 años fue arrestada acusada de abuso sexual y explotación infantil de su propia hija de 9 años.
El caso salió a la luz cuando la mujer llevó su teléfono celular a un servicio técnico para repararlo. El trabajador encontró en la memoria del dispositivo material audiovisual que revelaba el abuso de la menor y dio aviso inmediato a las autoridades.
Tras ser detenida, la madre reconoció que las imágenes correspondían a su hija y confesó que las compartía con su pareja. Además, admitió que realizaba videollamadas en las que exponía a la niña.
La Policía y el Ministerio Público confirmaron que la mujer será imputada por explotación sexual infantil, corrupción de menores y difusión de pornografía infantil, delitos que conllevan fuertes condenas en Brasil.
La víctima fue puesta bajo resguardo y recibe acompañamiento psicológico especializado. Mientras tanto, los investigadores analizan si existen más involucrados en la distribución del material.

























