Horror en General Roca. Este martes a las 11:30 de la mañana, los Tribunales locales serán escenario de una audiencia clave en uno de los casos más estremecedores del último tiempo: un ex agente del Servicio Penitenciario está acusado de abusar sexualmente de su propio hijo menor de edad.
La causa, que sacude a toda la comunidad, viene avanzando desde septiembre de 2024, cuando la fiscal Belén González presentó la formulación de cargos. En aquella instancia, el juez Gustavo Quelín no dudó en aplicar la figura de “abuso sexual simple agravado por el vínculo ascendente y por ser el acusado guardador del menor”.
El acusado, nada menos que el padre de la víctima, vestía uniforme y trabajaba como penitenciario, encargado —paradójicamente— de velar por la seguridad y la ley.
Hoy, la Justicia debe decidir si este sujeto enfrentará un juicio formal por delitos aberrantes que marcan para siempre la vida de una criatura.
Frente al edificio judicial, la agrupación Pañuelos Amarillos convocó a una manifestación de apoyo a la familia de la víctima. “Esperamos que la Justicia de Río Negro les crea a los niños, les crea a las madres y actúe con el mayor apego a la legalidad y a la justicia”, expresaron en un comunicado cargado de dolor y firmeza.

























