La Policía de Río Negro intensificó las tareas de fiscalización en los accesos productivos del Alto Valle para combatir el circuito de faena ilegal y el abigeato. En las últimas horas, efectivos de la Brigada Rural de Roca ejecutaron dos importantes decomisos vehiculares sobre la traza de la Ruta Provincial N.º 65, interceptando cargamentos de procedencia dudosa que ponían en riesgo la salud pública y vulneraban las leyes de conservación de la fauna silvestre.
El primero de los golpes comerciales se concretó en horas del mediodía durante un control de rutina. Las autoridades policiales detuvieron la marcha de un automóvil particular y, al revisar el habitáculo, descubrieron que transportaba un lote de aproximadamente 50 kilogramos de alimentos cárnicos procesados (chacinados, hamburguesas y chorizos de confección casera).
La mercadería no solo carecía de las etiquetas de rotulación obligatorias del SENASA que demuestran su origen, sino que viajaba sin ningún tipo de refrigeración, rompiendo por completo la cadena de frío elemental para el consumo humano. Ante la presunción fundada de una faena clandestina, se convocó de urgencia a la Dirección de Ganadería de la Provincia, que ordenó el decomiso inmediato y la posterior incineración de los embutidos, labrándole un acta de infracción penal y económica al conductor.
Caza ilegal en Puente Cero
El segundo procedimiento de la Brigada Especial se desarrolló horas más tarde, a la altura del sector conocido como Puente Cero. En ese punto estratégico, las fuerzas de seguridad detuvieron una camioneta para su inspección y se toparon con un escenario de caza furtiva.
En la caja de carga del rodado, los ocupantes transportaban dos ejemplares de jabalíes silvestres muertos, junto a un perro de presa entrenado para el rastreo y captura de estos animales. Al constatar que los individuos no contaban con los permisos obligatorios de caza ni las guías de tránsito correspondientes, los cazadores fueron escoltados hasta la sede de la Unidad Especial. Allí se labraron las actuaciones administrativas del caso y se dispuso la destrucción por incineración de las piezas silvestres secuestradas, en estricto cumplimiento de las normativas de conservación rionegrinas.
























