El desarrollo a gran escala de la formación no convencional de Vaca Muerta asoma como el principal dinamizador del empleo y la inversión en el mediano plazo. De acuerdo con las proyecciones oficiales presentadas por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, se estima que el yacimiento neuquino generará un pico de 90.000 nuevos puestos de trabajo, entre directos e indirectos, hacia el año 2029. El despliegue de este potencial demandará un flujo de inversiones de capital estimado en 130.000 millones de dólares a lo largo de los próximos cinco años.
La exposición de Marín, realizada en el marco de un encuentro en la Bolsa de Comercio de Córdoba, detalló que el impacto en el mercado de trabajo no se limitará exclusivamente a la actividad de boca de pozo. Al margen de los 90.000 empleos vinculados directamente a la operación petrolera y sus servicios asociados, el ejecutivo anticipó la creación de otros 50.000 puestos laborales que estarán estrictamente orientados a la ejecución de las obras de infraestructura civil y logística indispensables para sostener la expansión de la cuenca.
El optimismo del sector corporativo y gubernamental encuentra sustento en las últimas estadísticas de la Secretaría de Energía de la Nación. Los registros oficiales indican que la producción de petróleo en el área alcanzó un hito histórico al consolidar un volumen de 903.700 barriles diarios. Esta marca representa un incremento interanual del 19,6% en comparación con el mismo período de 2025, un salto productivo que le permite a la formación no convencional explicar el 69% de todo el crudo que se extrae en el territorio nacional.
La consolidación de este polo industrial promete modificar no solo la matriz energética del país, sino también el tejido socioeconómico de la región patagónica. El desafío inmediato para las operadoras y los estados provinciales radicará en coordinar la absorción de esa masa laboral de casi 140.000 personas y garantizar la infraestructura habitacional, vial y de servicios básicos necesaria para contener semejante proceso de radicación demográfica y crecimiento industrial.

























