El Ministerio de Hacienda de Río Negro confirmó este martes la cancelación de la quinta cuota del Plan Castello. El pago, que ascendió a U$S 41.694.412, representa un paso clave en la estrategia de saneamiento financiero de la provincia, permitiendo que el stock de deuda en dólares baje a niveles significativamente más manejables que hace tres años.
Este plan, que en su momento financió obras de infraestructura en diversas localidades, representaba una carga pesada sobre el presupuesto provincial debido a su denominación en moneda dura. Sin embargo, con esta última amortización, el saldo pendiente se ubica ahora en los U$S 142 millones, una cifra alejada de los U$S 320 millones que se adeudaban al inicio de este ciclo de pagos.
La deuda en perspectiva: menos peso sobre los ingresos
Más allá del número nominal, el dato que celebran en la cartera económica es la relación entre lo que la provincia debe y lo que recauda. El proceso de ordenamiento muestra una mejora sustancial:
- Deuda Total: Bajó de U$S 413 millones (diciembre 2023) a U$S 302 millones (marzo 2026), una reducción del 27%.
- Sostenibilidad Fiscal: El peso de la deuda sobre los ingresos corrientes cayó del 71% al 15%. Esto significa que hoy Río Negro compromete una porción mucho menor de su presupuesto anual para cumplir con sus acreedores.
Nuevos horizontes de financiamiento
La mejora en estos indicadores no es solo un ejercicio contable; tiene un objetivo político y estratégico. Al reducir el riesgo de incumplimiento y mostrar una administración «ordenada», Río Negro busca recuperar su calificación ante organismos multilaterales de crédito como el BID, la CAF y la AFD.
La meta de la gestión es que, con un balance más saneado, la provincia pueda volver a acceder a líneas de crédito blandas (con tasas bajas y plazos largos) destinadas exclusivamente a proyectos estratégicos de infraestructura y desarrollo productivo, evitando el endeudamiento para gastos corrientes o salarios.

























