En diálogo con el medio colega Sao TV (San Antonio Oeste TV), el exgobernador de Río Negro, Horacio Massaccesi, trazó un diagnóstico del momento actual de la provincia en sintonía con la situación nacional: “muy especial, confuso, pero también esperanzador”. Desde esa mirada, puso el foco en el norte de la Patagonia como una región con condiciones naturales excepcionales que, según afirmó, configuran una oportunidad histórica de desarrollo.
Massaccesi enumeró como ventajas comparativas el excedente hídrico, los recursos hidrocarburíferos, el litoral atlántico y la ubicación estratégica cercana a dos océanos. “Es un combo espectacular”, resumió, al tiempo que aseguró que, de tener que recomendar un destino para vivir dentro del país, elegiría esa región.
En ese contexto, el exmandatario ubicó a la minería como una de las grandes expectativas tanto para Río Negro como para la Argentina. “Si el país no tuviera la riqueza del campo, sería minero”, sostuvo, al comparar el potencial de esta actividad con el del sector agropecuario. No obstante, remarcó que su desarrollo debe estar necesariamente acompañado por “instituciones fuertes, dirigentes preclaros y una sociedad empoderada”.
Para Masaccesi, el control social es un elemento clave frente a los temores ambientales que genera la actividad. “Quien no confía en el potencial minero por cuestiones ecológicas, en definitiva está poniendo en duda la integridad del ser humano”, planteó, al tiempo que insistió en que el desarrollo —que incluye minería, petróleo, energía y campo— no debe tener “tabúes”, sino marcos regulatorios sólidos que eviten abusos.
Al referirse a la desconfianza de parte de la sociedad, propuso como eje central la educación. “La gente tiene que saber de qué se está hablando y conocer los riesgos”, señaló, y vinculó el desarrollo tecnológico y productivo de la humanidad con la utilización de recursos naturales, incluyendo la minería.
En cuanto al impacto económico, destacó la generación de cadenas de valor, empleo y proveedores, aunque volvió a subrayar la necesidad de evitar prácticas distorsivas. “Hay que impedir monopolios, favores fáciles y garantizar que el ingreso derrame hacia los sectores más bajos”, indicó.
Massaccesi también hizo hincapié en el potencial transformador de estas inversiones en regiones postergadas, como la Línea Sur rionegrina. Recordó decisiones de su gestión, como la construcción de infraestructura aeroportuaria, y sostuvo que este tipo de obras pueden incidir en la radicación de inversiones. “El desierto va a dejar de ser desierto, la ruta se va a justificar y los hijos de los hijos se van a quedar en el terruño”, graficó.

No obstante, advirtió sobre la necesidad de aprender de experiencias negativas en otros países, especialmente en relación con condiciones laborales y efectos sobre comunidades. “La humanidad no puede repetir esos errores, pero eso no implica dejar de asumir los desafíos”, afirmó.
Finalmente, al ser consultado sobre la administración de los recursos que genere la minería, propuso la creación de fondos orientados a la educación y la concientización, además de políticas de “compre local” que garanticen que la riqueza producida en la región beneficie principalmente a sus habitantes.
En el cierre, el exgobernador puso en valor el recurso hídrico del río Negro, al que definió como el más importante del país entre los no compartidos, y advirtió sobre su potencial desaprovechado. “El petróleo y la minería son un camino hacia el crecimiento, pero no hay que perder de vista al agua como recurso básico”, concluyó.

























