La creciente presencia de personas dedicadas a la limpieza de cristales y el cuidado de vehículos en las principales arterias de General Roca ha reinstalado la polémica en la agenda local. A diferencia de lo que sucede en otros puntos de Río Negro, la ciudad no cuenta actualmente con una normativa que prohíba o regule formalmente esta actividad, lo que ha generado malestar entre diversos sectores de la comunidad por la falta de definiciones desde el Ejecutivo municipal.
El panorama regional muestra una tendencia hacia la restricción severa. En San Carlos de Bariloche, el intendente Walter Cortés firmó una resolución que impide de forma directa la limpieza de vidrios, el cuidado de autos y la venta ambulante en los semáforos. Por su parte, en Cipolletti, las autoridades locales aseguran haber erradicado la presencia de los denominados «trapitos» mediante operativos de control permanentes. En ambas ciudades, la premisa es que el uso del espacio público para estas tareas no está permitido.
Ante este escenario, en el Concejo Deliberante de General Roca, la concejal de Juntos Somos Río Negro, Belén Bavastri, presentó una propuesta que busca un camino intermedio: la creación de un «Registro Municipal de Lavacoches». La iniciativa contempla que los trabajadores deban inscribirse obligatoriamente, presentar certificados de salud y antecedentes penales, y portar una credencial identificatoria. Además, el proyecto estipula un límite de dos personas por cuadra y la obligación de aclarar que la retribución económica es estrictamente voluntaria, bajo riesgo de perder el permiso ante cualquier hecho de violencia o acoso.

























