El establecimiento educativo de la ciudad de Río Colorado adoptó una nueva dinámica institucional para abordar la problemática de la dispersión digital en el aula. Al comenzar la hora de clase, los estudiantes colocan sus teléfonos móviles en un contenedor sectorizado ubicado sobre el escritorio del profesor. Según explicó el director del nivel secundario, Carlos López, la iniciativa se concretó tras un diagnóstico realizado durante el 2025, donde a través de consultas y encuestas, la comunidad educativa coincidió en la importancia de establecer hábitos de desconexión durante el tiempo de enseñanza.
A pesar de la regulación, el uso del dispositivo no queda totalmente anulado, ya que puede integrarse a la jornada si el docente lo requiere para una actividad pedagógica puntual. Esta transición coincide con el segundo año de aplicación de la Escuela Secundaria de Río Negro (ESRN) en la institución, la cual debe afrontar los desafíos del nuevo modelo educativo provincial en un contexto económico complejo. Hasta el momento, las autoridades escolares destacan la buena recepción por parte del alumnado y la ausencia de conflictos ante la normativa.

























