En un giro determinante para el sector industrial nacional, la empresa Fate comunicó oficialmente que dejará de fabricar neumáticos en territorio argentino. La medida implica el cese de actividades productivas en su histórica planta ubicada en la localidad de San Fernando, en la zona norte de la provincia de Buenos Aires. Según el comunicado de la firma, el contexto económico actual, caracterizado por una estructura de costos elevada y la apertura de las importaciones, tornó inviable la continuidad de la fabricación local.
La resolución de la compañía pone en una situación de extrema vulnerabilidad a sus 920 empleados. Aunque la empresa ha manifestado que buscará cumplir con las obligaciones legales correspondientes, aún no se ha detallado el cronograma de desvinculaciones ni si existirá una reconversión hacia un esquema puramente comercial para la distribución de productos importados. La caída de la producción en San Fernando representa un impacto significativo para el cordón industrial bonaerense, donde la fábrica operaba desde hacía décadas.
Desde la dirección de Fate explicaron que la pérdida de competitividad frente a productos extranjeros y las dificultades para exportar fueron factores clave en el diagnóstico que derivó en el cierre. Esta situación se enmarca en un proceso de reconfiguración del mercado automotriz en la Argentina, donde el encarecimiento de los insumos y la presión tributaria han afectado la sostenibilidad de diversas terminales y autopartistas en el último año.
Con el retiro de este actor central del mercado manufacturero, el futuro del abastecimiento interno queda sujeto a la dinámica de las importaciones. En las próximas jornadas se esperan reuniones entre representantes gremiales, autoridades del Ministerio de Trabajo de la Nación y directivos de la empresa para definir el destino de las familias afectadas por la clausura de la planta en Buenos Aires.

























