El Lago Nahuel Huapi será testigo de un evento deportivo sin precedentes. Gustavo Oriozabala, el mendocino de 55 años recientemente distinguido como el mejor nadador de aguas abiertas de la historia, se prepara para unir Neuquén y Río Negro a puro pulmón. La travesía comenzará en la desembocadura del Arroyo Castilla y terminará en la playa del Memorial y Museo Malvinas en Bariloche.
Lo que hace a este desafío algo «extremo» no es solo la distancia de 8 kilómetros o el oleaje marcado del oeste, sino la modalidad: Oriozabala nadará sin traje de neoprene. El deportista enfrentará las gélidas temperaturas del lago en su estado natural, confiando únicamente en su preparación física y una fortaleza mental que lo ha llevado a lo más alto del ranking mundial.
Más allá del récord, el motor de esta travesía es la causa malvinas. No es la primera vez que Gustavo une el deporte con la soberanía: en 2006 ya había cruzado el Estrecho de San Carlos en las islas. En esta ocasión, el nadador estará acompañado por combatientes, transformando cada brazada en un tributo vivo a los héroes del Atlántico Sur.
Una larga trayectoria
Oriozabala no es un improvisado. Su currículum incluye hitos que parecen imposibles:
- Subcampeón mundial de aguas abiertas en 1998.
- Cruce del Canal de la Mancha y doble cruce del Estrecho de Gibraltar.
- Ganador de la mítica prueba «Escape de Alcatraz» en Estados Unidos.
- Casi 70 cruces internacionales en su haber.
«Los sueños no se cumplen, se trabajan», es la frase que guía al nadador que este martes 17 a las 8:30 horas se lanzará al agua. En caso de que el viento o la seguridad no acompañen, la actividad podría trasladarse al 18 o 19 de febrero.

























