Un episodio de vandalismo registrado en las instalaciones del Hospital «Dr. Ernesto Accame» de Allen derivó en la apertura de una investigación judicial y administrativa. El hecho consistió en el daño intencional y la posterior inutilización de la terminal de control biométrico de presentismo, un dispositivo de reconocimiento facial incorporado recientemente por la administración provincial para verificar los horarios de ingreso y egreso de los agentes de la salud pública.
Tras constatarse la rotura del equipamiento tecnológico, la dirección del centro asistencial formalizó la correspondiente exposición ante la Policía de Río Negro. A la par del trámite policial, la cartera sanitaria rionegrina puso en marcha las actuaciones administrativas e investigaciones internas de rigor para determinar las responsabilidades materiales del incidente y aplicar las sanciones disciplinarias que correspondan.
El ataque contra la infraestructura tecnológica afectó un bien de dominio estatal destinado a la transparencia y ordenamiento de las tareas del personal sanitario. Según informaron las autoridades locales, el evento quedó asentado en los registros audiovisuales de las cámaras de seguridad operativas dentro del edificio, elemento probatorio que fue puesto a disposición de la Justicia para la identificación del autor.
El caso reaviva la tensión en torno a la implementación de sistemas de control biométrico dentro de los organismos dependientes del Estado provincial. Mientras desde el Ejecutivo ratificaron la continuidad de las herramientas digitales para la gestión del personal, las actuaciones continúan su curso bajo el encuadre legal de daño al patrimonio público y entorpecimiento de la función administrativa.

























