A pocos meses de su implementación, el dispositivo provincial «Pausa Digital» comenzó a mostrar los primeros resultados positivos en los establecimientos educativos de Río Negro. La iniciativa, impulsada por el Gobierno provincial, busca regular el uso de los teléfonos celulares durante la jornada escolar a través de nuevos acuerdos de convivencia y criterios estrictamente pedagógicos. Lejos de plantear una prohibición absoluta, el programa promueve el uso responsable de la tecnología para fortalecer los procesos de aprendizaje y mejorar los espacios de encuentro entre los estudiantes.
Para evaluar el impacto de la medida e identificar las buenas prácticas desarrolladas en las instituciones, el Ministerio de Educación realizó durante el mes de junio una encuesta que alcanzó a 303 equipos directivos y 34 supervisores de distintos niveles y modalidades. Los datos obtenidos permitieron confirmar una amplia adhesión de toda la comunidad educativa, lo que habilitará al gobierno a avanzar en nuevas acciones de acompañamiento técnico y formación profesional para el sector docente.
Al respecto, la coordinadora del dispositivo, Paula Quezada, señaló que el fuerte compromiso institucional y la participación activa de las familias y de los propios estudiantes han sido claves para revisar las normas de convivencia en función de la normativa vigente. Según explicó la funcionaria, las encuestas permitieron identificar experiencias exitosas en todos los niveles educativos, consolidando un trabajo conjunto que permite abordar el uso de las pantallas de manera colectiva y dialogada.
Uno de los aspectos más destacados del relevamiento es la postura de los propios alumnos, quienes coinciden en que los teléfonos celulares funcionan actualmente como distractores y muchas veces se transforman en un obstáculo para el aprendizaje dentro del aula. Sin embargo, los jóvenes también demandan a las instituciones educativas información segura, científica y certera que les permita protegerse de los diversos peligros a los que se exponen diariamente en el entorno virtual.
A partir de este diagnóstico, las escuelas comenzaron a notar cambios significativos según las edades de los estudiantes. En los establecimientos primarios, los directivos reportaron que los niños volvieron a jugar e interactuar más entre ellos durante los recreos, respetando los compromisos asumidos para mantener los teléfonos guardados. En el nivel secundario también se observan avances sustanciales, aunque las autoridades reconocen que el trabajo con adolescentes requiere de un proceso más gradual que esté centrado principalmente en el desarrollo de la autorregulación.
De cara a lo que resta del ciclo lectivo, la cartera educativa provincial iniciará un acompañamiento personalizado y situado para los equipos directivos, brindando nuevas orientaciones metodológicas y didácticas que refuercen los proyectos de cada institución. Asimismo, en articulación con la Dirección de Educación Superior, se pondrán en marcha encuentros de formación específica para docentes, con el objetivo de profundizar la alfabetización digital y garantizar herramientas concretas de cara al próximo año.

























