Un violento asalto bajo la modalidad de «entradera» sacudió a la localidad de Fernández Oro. Sin embargo, la rápida reacción de un familiar de las víctimas y el inmediato despliegue de los efectivos de la Comisaría 26° permitieron frustrar la huida de los delincuentes, detener a uno de los sospechosos y recuperar la totalidad del botín sustraído.
El hecho se desencadenó cuando un familiar de las víctimas observó, a través de una aplicación de cámaras de seguridad instaladas en el interior de la vivienda, cómo dos hombres ingresaban por la fuerza al inmueble. Sin perder un segundo, dio aviso al 911 RN Emergencias, activando un cerrojo policial inmediato.
A los pocos minutos, los patrulleros de la Comisaría 26° arribaron al lugar y sorprendieron a los asaltantes justo cuando intentaban escapar por el patio trasero de la propiedad, con dirección a la zona de las vías del ferrocarril y la Ruta Provincial 65.
Tras una breve persecución, los uniformados lograron interceptar y detener a uno de los sospechosos, un hombre de 39 años con domicilio en el Barrio La Paz de Cipolletti. El segundo delincuente logró darse a la fuga aprovechando la oscuridad de la zona y es intensamente buscado por la fuerza rionegrina.
Pesadilla puertas adentro: maniataron a una abuela de 80 años
Mientras se consolidaba la detención, el personal policial y médico asistió a las víctimas del asalto, entre las que se encontraba una mujer de 80 años.
Según relataron los damnificados, los asaltantes irrumpieron con extrema violencia en el domicilio, los redujeron de inmediato y los ataron de pies y manos para luego revisar cada uno de los ambientes en busca de dinero y elementos de valor.
Durante la requisa formal del detenido, realizada ante la presencia de testigos civiles, los efectivos policiales abrieron la mochila que llevaba el delincuente. En su interior hallaron:
- Un revólver calibre .22.
- Importantes fajos de dinero en efectivo.
- Cinco anillos de oro y un reloj.
- Un teléfono celular.
- Un pasamontañas utilizado para el asalto.
- Una Biblia.
Por disposición de la Fiscalía de turno, todos los elementos, que posteriormente fueron reconocidos por las víctimas, quedaron secuestrados y serán incorporados como pruebas clave para la imputación judicial del detenido por el delito de robo calificado.
























