El Gobierno de Río Negro formalizó el llamado a licitación pública para llevar adelante una reforma estructural en el sistema de provisión de agua potable de General Roca, considerada la inversión en infraestructura hídrica más importante de las últimas décadas para la localidad. La iniciativa, oficializada mediante la publicación de la Licitación Pública N° 03/26 en el Boletín Oficial, se presenta como una respuesta estratégica frente al sostenido crecimiento demográfico que experimenta la región del Alto Valle.
El megaproyecto, coordinado a través de la empresa estatal Aguas Rionegrinas, contempla una serie de intervenciones técnicas de gran escala sobre el esquema actual de saneamiento y distribución. Entre los puntos principales de la memoria técnica se destaca la ampliación del sistema de bombeo de agua cruda y la modernización integral de la planta potabilizadora. Asimismo, las especificaciones incluyen la construcción de una nueva cisterna con capacidad para 2.000 metros cúbicos, la repotenciación de las estaciones de bombeo que ya se encuentran operativas, la ejecución de acueductos de impulsión y cañerías de refuerzo, además de trabajos de sectorización en las redes domiciliarias existentes.
De acuerdo con las condiciones establecidas en los pliegos, que ya se encuentran disponibles para la adquisición por parte de las empresas del sector interesadas, el plan de obras contará con un plazo de ejecución estipulado en 24 meses corridos a partir de la firma de los contratos correspondientes. El proceso administrativo formal tendrá un hito clave el próximo 11 de agosto, fecha en la que está programado el acto de apertura del primer sobre con las ofertas técnicas y económicas de los postulantes.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que la prioridad del plan radica en ofrecer soluciones concretas a demandas históricas de la comunidad mediante obras que aseguren la estabilidad y el flujo continuo del recurso hídrico. El diseño general de la infraestructura fue calculado para garantizar el acceso sostenido al agua potable de más de 210.000 vecinos, consolidando un horizonte de previsibilidad del servicio para las próximas dos décadas en la ciudad.

























