El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) difundió los resultados de los controles llevados a cabo en los puestos estratégicos de la Barrera Sanitaria Patagónica, donde la intervención de la brigada canina resultó determinante. En lo que va del período evaluado, los inspectores apoyados por los canes detectaron un total de 693 intentos de ingreso de productos vegetales y de origen animal que no cumplían con las normativas vigentes para traspasar los límites zonales.
La labor coordinada en los puestos de fiscalización permitió interceptar y decomisar casi 85 toneladas de mercadería no autorizada. Entre los cargamentos decomisados se destacaron carnes rojas, embutidos y diversas frutas y verduras que eran transportadas en vehículos particulares y de carga sin la debida refrigeración, certificación ni documentación de origen, lo que representaba una amenaza latente para el estatus fitosanitario de las provincias del sur.
El empleo de canes adiestrados se consolidó como una herramienta clave en los procedimientos cotidianos del organismo. La capacidad olfativa de los animales permite agilizar la revisión de equipajes, baúles y compartimentos de difícil acceso en transporte de pasajeros y vehículos particulares, logrando identificar elementos orgánicos ocultos en cuestión de segundos y sin generar demoras excesivas en el tránsito de las rutas nacionales y provinciales.
Desde el organismo sanitario remarcaron que el objetivo prioritario de estas acciones es salvaguardar la producción agropecuaria e industrial de la Patagonia, una zona reconocida internacionalmente como libre de enfermedades de alto impacto comercial, como la fiebre aftosa sin vacunación y la mosca de los frutos. Mantener la rigurosidad en los controles fronterizos e interprovinciales resulta vital para asegurar la competitividad exportadora de la región y proteger el consumo local.

























