Un nuevo hecho de inseguridad golpea de manera directa a la comunidad de General Roca, afectando esta vez a quienes brindan un servicio esencial y voluntario a la población. En las últimas horas, delincuentes sustrajeron la motocicleta perteneciente a una joven bombera de la localidad, el único medio de transporte con el que disponía para trasladarse de forma inmediata hacia el cuartel central cada vez que se declaraba una alerta por incendio.
La sustracción del rodado —cuyos datos precisos ya fueron aportados a las autoridades policiales en la denuncia formal— no solo representa un severo perjuicio económico para la víctima, sino que resiente la operatividad del cuerpo activo. Según explicaron desde el entorno de los Bomberos Voluntarios, los integrantes de la fuerza disponen de un margen exiguo de entre cinco y siete minutos para arribar a las dependencias tras el sonar de la sirena, una ventana de tiempo que ahora resulta imposible de cumplir para la damnificada al verse obligada a depender del transporte público o de tramos a pie.
Frente a la gravedad de la situación, tanto los integrantes del cuartel local como la propia comunidad de la región iniciaron una activa campaña en redes sociales para difundir las características del vehículo y apelar a la solidaridad vecinal ante cualquier dato que permita su localización. Las actuaciones judiciales quedaron a cargo de la fiscalía de turno y el gabinete criminalístico de la Policía de Río Negro, que ya trabaja en el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas en las inmediaciones del lugar del robo con el objetivo de identificar a los autores del hecho.
























