General Roca. La polémica en torno a la inversión de la Municipalidad de General Roca en la nueva edición de la Fiesta de la Sidra (a realizarse entre el 8 y el 9 de noviembre) escaló a nivel nacional. El reconocido periodista Alejandro Fantino se hizo eco de la controversia generada por el artículo de LM Cipolletti, viralizando la discusión en su popular programa de streaming Neura.
El debate se originó tras el cuestionamiento público de la concejal de Juntos Somos Río Negro, Belén Bavastri, quien objetó el alto costo destinado a la contratación de artistas de renombre como La Delio Valdez y Turf, preguntándose si ese gasto es prioritario en el contexto actual.
El debate en Neura: Prioridades y credibilidad
Fantino planteó la pregunta clave: “¿Está mal que Soria -por María Emilia, la intendenta de la vecina ciudad- contrate a La Delio Valdez y a Turf?”.
El Flaco Passet, panelista y exarquero, fijó una postura contundente: “Hoy en este país empobrecido durante tantos años, hay prioridades… Tenés que destinar esos recursos a otra cosa”. Passet fue más allá y criticó la dependencia de los artistas del financiamiento estatal, señalando que “empezaron a vivir del Estado. Perdieron total credibilidad”.
El debate se enfocó en el rol de los municipios. Passet cuestionó el argumento de «dinamizar la economía» con festivales, y propuso: “vas a gastar 100 palos en un festival y tenés calles de tierra…”.
¿Cerrar las fiestas del interior?
Fantino interpeló al abogado Agustín Rodríguez sobre la posibilidad de cerrar los shows municipales. La respuesta del letrado fue categórica, priorizando el gasto social sobre el artístico: “Si van a financiar a un tipo que va a cantar, también tienen que financiar a los que no tiene para comer, no tiene casa… La Municipalidad está para garantizar la salud, la educación y la seguridad”.
La discusión en el programa de Fantino, considerado una «piedra en el zapato» para la intendenta justicialista de Roca, deja a la Fiesta de la Sidra en un contexto «agridulce» debido al revuelo generado por el uso de los fondos públicos.
La denuncia concluye que, mientras se gestiona bajo una «dinastía propia de la era feudal» sin rendir cuentas, el Municipio evita informar sobre el destino de los millones gastados, a pesar de que los artistas se presentan por shows de muy corta duración.

























