Las intensas precipitaciones registradas en las últimas jornadas en la ciudad de General Roca han dejado nuevamente al descubierto las severas deficiencias en la infraestructura vial de diversos sectores periféricos. En el barrio Fiske Menuco, los vecinos manifestaron un profundo malestar debido al rápido y progresivo deterioro de las arterias de tierra, las cuales han quedado reducidas a barriales prácticamente intransitables que imposibilitan la circulación normal tanto peatonal como vehicular.
La acumulación sostenida de agua en los desniveles del terreno ha generado amplios charcos y zanjones que complejizan el desarrollo habitual de las actividades de las familias de la zona. Ante la ausencia de carpeta asfáltica en este punto de la localidad, el barro dificulta seriamente la salida de las viviendas a primera hora de la mañana, complicando el traslado hacia los puestos de trabajo y el acceso a los establecimientos educativos.
Esta problemática coyuntural reflota una demanda histórica de los frentistas en torno a la necesidad de concretar obras definitivas de nivelación, enripiado y drenaje pluvial que mitiguen las consecuencias de los temporales de lluvia. A la preocupación por la libre movilidad se le suma la inquietud de que, ante una urgencia, las condiciones actuales de la calzada impidan o retrasen el ingreso de ambulancias, patrulleros u otros servicios esenciales al vecindario.

























