Un reciente operativo policial en Bariloche ha llevado al secuestro de una camioneta de alta gama, vinculada a una red de narcotráfico que operaba en el Alto Valle. Esta acción se enmarca dentro de una investigación que ha estado en curso por más de cinco meses, enfocándose en actividades ilegales de lavado de dinero y tráfico de estupefacientes, principalmente relacionadas con una casa de cambio clandestina en Cipolletti.
El pasado jueves, entre las 17:00 y 17:50, los agentes de la Policía de Río Negro lograron detectar y asegurar un vehículo de la marca RAM, modelo Laramie 1.500, color azul. Este automóvil era requerido específicamente por la Fiscalía Federal de Roca, que está a cargo de la investigación. Las autoridades informaron que el secuestro fue resultado de exhaustivas tareas de inteligencia realizadas en Bariloche, las cuales permitieron localizar la camioneta en la Avenida Ángel Gallardo.
El operativo es parte de una serie de acciones que incluyeron más de 20 allanamientos en distintas localidades del Alto Valle, como Roca, Allen, Fernández Oro y Cipolletti. Estas diligencias se llevaron a cabo en viviendas particulares, una oficina de cambio de moneda extranjera y una empresa ficticia que operaba de manera irregular. Como resultado, se incautaron no solo vehículos y motos, sino también miles de dólares, euros, drogas y teléfonos celulares, todos elementos de interés para la investigación.
La operación ha contado con la colaboración de diversas agencias, incluyendo la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac). A lo largo de los procedimientos, más de 120 efectivos de la Policía de Río Negro y de Gendarmería Nacional han estado involucrados, evidenciando la magnitud del operativo contra esta red criminal que, según los investigadores, involucra al menos a 17 personas en la comercialización de cocaína y en maniobras de blanqueo de capitales.
Recientemente, tres individuos fueron imputados por su presunta participación como cabecillas de esta organización, que no solo se dedicaba al tráfico de drogas, sino que también facilitaba el lavado de activos provenientes de estas actividades ilícitas. A pesar de la gravedad de las acusaciones, el juez a cargo no dictó prisión preventiva, optando por una caución legal.

























