La prevención en seguridad pública suele medirse en estadísticas, y los últimos números de la Unidad Regional II demuestran que la presencia policial en las calles tiene un efecto directo. Mediante un esquema de patrullajes dinámicos en los cascos urbanos y accesos de la región, la Policía de Río Negro cerró una de las semanas más operativas del mes, retirando de circulación a sospechosos y recuperando bienes robados.
El balance semanal arrojó la detención de 19 personas vinculadas a delitos que van desde robos y hurtos hasta desobediencia judicial, estafas y violencia familiar. A este grupo se le sumaron cuatro prófugos de la Justicia que fueron identificados en la vía pública gracias a los controles de documentación de rutina. Todos los casos quedaron bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal.
Los controles vehiculares también arrojaron un saldo positivo para las arcas judiciales. La policía logró el secuestro de una camioneta y seis motocicletas que poseían pedidos de secuestro activo por robo o que formaban parte de investigaciones por encubrimiento. Además, las tareas investigativas permitieron realizar un allanamiento con resultado positivo, donde se incautó un arma de aire comprimido.
Finalmente, el trabajo en red entre las comisarías del Alto Valle permitió dar una respuesta rápida a 11 expedientes por averiguación de paradero. Las personas buscadas fueron ubicadas en perfecto estado y reincorporadas a los canales legales correspondientes. Desde la Jefatura destacaron que este tipo de resultados ratifica la efectividad de los esquemas de patrullaje visual y cercanía con el vecino.























