Un impactante siniestro vial alteró la circulación de la Ruta Nacional 22 este sábado por la mañana, cuando un camión de gran porte despistó y terminó montado sobre los bloques de hormigón que dividen los carriles. El episodio ocurrió minutos antes de las 8, en la bajada del Tercer Puente, de manera puntual a la altura del derivador del Cruce Primero de Mayo, en sentido Allen–Cipolletti. Pese a la espectacularidad de la posición en la que quedó el vehículo pesado, las autoridades locales confirmaron que no hubo personas heridas.
De acuerdo con las primeras precisiones del caso, el incidente se originó a raíz de un inconveniente técnico dentro del habitáculo. El conductor manifestó a los efectivos policiales que la falta de calefacción en la cabina causó un repentino y severo empañamiento del parabrisas, lo que redujo de forma drástica su visibilidad en momentos en que realizaba la maniobra de aproximación hacia el cruce vial. Ante la contingencia y la imposibilidad de ver con claridad hacia el frente, el chofer intentó orientarse siguiendo exclusivamente las líneas de demarcación pintadas sobre la calzada.
Sin embargo, la falta de una perspectiva clara hizo que perdiera la referencia exacta del trazado asfáltico. El camión se desvió de su curso y subió directamente sobre la barrera de hormigón tipo New Jersey que opera como separación de los sentidos de circulación en ese sector. Debido a la inercia del desplazamiento, el rodado avanzó un trayecto aproximado de 50 metros apoyado sobre la estructura de cemento antes de detenerse por completo, quedando literalmente encallado y sin posibilidad de movilizarse por sus propios medios.
En el lugar del hecho se desplegó de inmediato un operativo a cargo del Cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti. Los uniformados procedieron a interrumpir de forma parcial el tránsito para resguardar la zona mientras se coordinaba el arribo de una grúa de dimensiones adecuadas para retirar la unidad de la contención central. Las maniobras de remoción provocaron un fuerte cuello de botella y demoras considerables para los automovilistas que se desplazaban entre las localidades del Alto Valle durante las primeras horas de la jornada, restableciéndose el flujo habitual una vez liberada la calzada.
























