El histórico conflicto entre la expansión urbana y los canales de riego que abastecen a la producción frutícola del Alto Valle comenzó a resolverse en la periferia de General Roca. El Departamento Provincial de Aguas (DPA) puso en marcha las máquinas en el barrio Chacramonte para ejecutar el cambio definitivo de traza de un canal comunero clave, una intervención estratégica diseñada para blindar el sistema hídrico regional, eliminar pérdidas millonarias de agua por filtración y proteger las viviendas de los vecinos.
La obra civil se ejecuta de forma específica sobre el Canal Terciario 3-4 Sud, una arteria de distribución hídrica que actualmente riega una superficie estimada de 300 hectáreas productivas. Hasta el momento, el canal corría sobre la margen norte de la calle Lago Mascardi; sin embargo, el crecimiento demográfico y habitacional de Chacramonte terminó por rodear el cauce, provocando severas dificultades operativas para las cuadrillas de limpieza, filtraciones en los cimientos de las casas linderas y desbordes recurrentes en los patios de la zona.
Para erradicar el problema de raíz, el proyecto contempla mudar por completo el brazo hídrico hacia la margen sur de la calzada, en un sector libre de urbanización. Las tareas en el terreno ya se iniciaron con los primeros movimientos de suelo y terraplenado. La planificación de la obra contempla una serie de pasos técnicos coordinados:
- Movimientos de suelo: Desmonte y nivelación del nuevo terreno.
- Demolición técnica: Remoción de las compuertas y estructuras de hormigón obsoletas.
- Infraestructura vial: Construcción de nuevos cruces de calle subterráneos con tuberías de alta resistencia.
- Adecuación de caudales: Reconfiguración de compartos y derivaciones para que los productores no pierdan presión de agua.
- Canal en terraplén: Conducción hermética y eficiente de todo el caudal del sistema.
Desde el Gobierno de Río Negro remarcaron que este tipo de inversiones forman parte de una agenda de modernización que busca integrar el desarrollo urbano con el cuidado de la infraestructura productiva. Con la nueva traza operando sobre la margen sur, el consorcio de riego podrá realizar tareas de mantenimiento y dragado sin interferir con la vida cotidiana del barrio, garantizando que el agua llegue de forma directa a las chacras sin dañar el patrimonio edilicio de los roquenses.

























