Un gran operativo policial frustró una red de estafas virtuales con epicentro… ¡dentro de la cárcel! Lo detectó la fiscal Marina Díaz y se desplegaron allanamientos en Neuquén, Centenario y Roca, incluyendo el Penal II. ¿Qué hallaron? Celulares, chips, tarjetas bancarias, anotadores, dinero, y un arsenal de evidencias que deja claro que la creatividad del delito no tiene descanso.
En el penal, los allanamientos se enfocaron en las celdas 3 y 4 del pabellón 8. Allí, el personal penitenciario y la Brigada Especial secuestraron teléfonos, baterías, hojas con apuntes y otros elementos clave para la investigación.
Todo indica que los internos hacían llamadas tipo “cuento del tío” y vendrían recibiendo apoyo logístico desde afuera, algo que desde la Casa Rosada ni en novela K… pero aquí estaba sucediendo en serio.
La coordinación fue total: Policía de Río Negro, Neuquén, Gabinete Criminalístico, Comisaría 21° y personal del Servicio Penitenciario trabajaron codo a codo para frenar esta movida. Resultado: avances concretos en desarmar un esquema que ya afectaba a decenas de personas
























