En un avance sin precedentes para la política habitacional de la región, el gobierno rionegrino oficializó el lanzamiento de «Construir inclusión», el primer programa de viviendas del país diseñado íntegramente bajo parámetros de accesibilidad total. A diferencia de los planes convencionales del IPPV, que por normativa destinan un cupo del 10% a personas con discapacidad, esta nueva línea rompe esa barrera al dedicar la totalidad de sus proyectos a este sector de la sociedad. Según explicó el interventor del organismo, Mariano Lavin, se trata de una herramienta pensada para transformar la calidad de vida de las familias a través de un hogar que no requiera reformas estructurales posteriores para ser habitable.
El diseño de estas unidades se basa en el concepto de diseño universal. Esto significa que cada vivienda nace preparada para la libre transitabilidad de personas en silla de ruedas, con dimensiones en puertas, baños y espacios comunes que garantizan la autonomía de sus habitantes desde el primer día. Esta política se complementa con un criterio de gestión que la provincia ya viene aplicando: la reasignación sistemática de todas las viviendas recuperadas por el IPPV a familias con integrantes con discapacidad, consolidando un esquema donde la necesidad social marca la prioridad de la agenda estatal.
En esta fase inicial, el programa contempla la construcción de 100 viviendas distribuidas en el territorio provincial, financiadas íntegramente con recursos de las arcas rionegrinas y ejecutadas por empresas y mano de obra local. La articulación no es solo técnica, sino también social, ya que el Ministerio de Desarrollo Humano y diversas organizaciones de la sociedad civil participan activamente en el proceso para asegurar que el programa llegue a quienes más lo necesitan. La inscripción ya se encuentra abierta y ha generado una fuerte repercusión, reflejando una demanda histórica que ahora encuentra una respuesta específica.
Para acceder a este beneficio, los interesados deben cumplir con requisitos fundamentales como ser mayores de edad, no poseer otra propiedad y, fundamentalmente, presentar el certificado único de discapacidad vigente, además de acreditar residencia en la provincia. El trámite puede realizarse de manera totalmente digital a través del portal oficial del IPPV o de forma presencial en cualquiera de las 18 delegaciones que el organismo tiene en Río Negro, donde se brinda asistencia personalizada para completar el registro.
Como parte de este plan integral de hábitat, la provincia también refuerza sus políticas de regularización dominial. A través de herramientas como la Ley Pierri y el programa «Mi Escritura, Un Derecho», se busca que las familias no solo tengan un techo, sino también la seguridad jurídica de su propiedad. Hasta el momento, más de 2.600 familias han logrado obtener sus títulos de propiedad, resolviendo situaciones de ocupación legítima que datan de antes del año 2006 y que, por diversos motivos legales, no habían podido ser escrituradas mediante las vías tradicionales.
Con el programa «Construir Inclusión», Río Negro no solo levanta paredes, sino que establece un estándar de derechos que pone a la persona en el centro de la obra pública. En un contexto nacional donde el acceso a la vivienda es una de las mayores preocupaciones, la provincia apuesta a un modelo donde la igualdad de oportunidades se construye desde los cimientos.

























