Una situación de extrema tensión se vivió en la mañana de este jueves en el Aeropuerto Internacional Almirante Marcos A. Zar de Trelew, cuando un avión Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas, matrícula LV-FQY, que operaba el vuelo AR1803 con destino a Buenos Aires, sufrió un desperfecto en uno de sus motores justo antes de iniciar la carrera de despegue. Esta situación obligó a cerrar momentáneamente el Aeropuerto Internacional Almirante Marcos A. Zar, de la ciudad de Trelew, en la provincia de Chubut.
Según confirmaron fuentes aeroportuarias y la propia aerolínea, la aeronave se encontraba carreteando para tomar velocidad en la pista cuando se produjo una explosión en la turbina. Testigos presenciales a bordo y en tierra reportaron haber visto un fogonazo o una llamarada intensa en una de las alas. La violenta falla obligó a la tripulación a abortar el despegue de inmediato, siguiendo los protocolos de seguridad. Para frenar la marcha del avión antes de que alcanzara la velocidad crítica para levantar vuelo, se desplegaron los air breaks (frenos aerodinámicos), logrando regresar a plataforma por sus propios medios y utilizando el motor restante.
El director del aeropuerto de Trelew, Fabio Orellano, resaltó en declaraciones radiales que la clave fue que el incidente ocurrió «en tierra», lo que permitió controlar la situación de forma rápida sin comprometer la seguridad de la aeronave. Tras el aborto del despegue, los pasajeros pudieron descender del avión con normalidad, sin necesidad de activar un protocolo de emergencia ni reportar heridos o daños mayores a personas. No obstante, se reportó que el fogonazo inicial provocó un incendio de pastizales en las inmediaciones de la pista, el cual fue sofocado rápidamente por los equipos de bomberos del aeropuerto.
Consecuencias operativas y gremiales
Como medida de precaución y para realizar las pericias correspondientes tanto en la aeronave como en la pista, las autoridades de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y del aeropuerto decidieron el cierre temporal de la terminal aérea. Este incidente desencadenó demoras y reprogramaciones, ya que la aeronave afectada fue desafectada del servicio y Aerolíneas Argentinas debió enviar otra desde Buenos Aires para poder completar el traslado de los pasajeros varados.
Este suceso en la Patagonia se produce en un contexto de tensión gremial. La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) había convocado para ese mismo jueves a una medida de fuerza de ocho horas (entre las 16 y las 20 horas) que ya impactaría en las operaciones de Aerolíneas Argentinas, afectando a miles de pasajeros en vísperas de un fin de semana largo. La protesta gremial se debe al retraso en las negociaciones paritarias y a «incumplimientos reiterados» del Convenio Colectivo de Trabajo, según el sindicato.
La empresa, por su parte, emitió un comunicado oficial sobre el incidente en Trelew, confirmando la «falla de motor a determinar» e informando las gestiones para reubicar a los pasajeros. En relación al paro, Aerolíneas Argentinas calificó la medida como «política», advirtiendo sobre las graves consecuencias logísticas que implicaría la afectación de una gran cantidad de vuelos en un día de alto tránsito aéreo.
El caso del vuelo AR1803 queda ahora bajo investigación de la ANAC para determinar las causas exactas del fallo de la turbina, mientras que el impacto del incidente se suma a la conflictiva jornada que vive el transporte aéreo nacional.

























