Tras la reunión de la Mesa de la Función Pública celebrada este viernes, el Gobierno Provincial presentó una nueva propuesta salarial a los gremios que representan a los trabajadores estatales: la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN).
La propuesta consiste en la entrega de bonos que varían según la categoría y el escalafón de los agentes, con montos que ascienden a $100.000, $150.000 y $200.000. El gobierno planteó que este pago se efectúe en dos tramos diferenciados: la primera mitad se liquidaría el 24 de octubre y la segunda parte se abonaría el 26 de noviembre, mediante planilla complementaria.
Por su parte, la conducción de ATE comunicó oficialmente que la oferta será analizada y debatida en todas sus instancias orgánicas, incluyendo un plenario de delegados que se realizará a partir de la semana próxima. Este procedimiento es necesario para obtener un mandato definitivo de las bases y definir la postura final del gremio.
Sin embargo, el secretariado de ATE ya adelantó su objeción formal a dos puntos cruciales de la propuesta oficial:
- Carácter de los bonos: La principal crítica de ATE radica en que los bonos ofrecidos tienen un carácter no remunerativo y no bonificable. Esto implica que dichos montos no se incorporan al salario básico de los trabajadores, no son tenidos en cuenta para el cálculo de aguinaldos, antigüedad ni de los haberes jubilatorios, una práctica que los gremios consideran perjudicial para el poder adquisitivo a largo plazo.
- Pago por única vez: El sindicato también manifestó su desacuerdo con que los pagos sean considerados como una suma fija por única vez, lo que no garantiza una actualización salarial permanente en el tiempo ni compensa la pérdida sostenida frente a la inflación.
La negociación se da en el marco de las discusiones paritarias en curso, donde los gremios buscan obtener una recomposición salarial que recupere el poder de compra erosionado por el avance de los índices de precios. La decisión final sobre la aceptación o rechazo de la propuesta dependerá de la votación en las asambleas y el plenario de ATE, previendo que el rechazo a los términos no remunerativos sea el principal motor de debate y eventual conflicto.

























