YPF está avanzando en un ambicioso plan para producir y exportar gas natural licuado (GNL) desde las costas de Río Negro, utilizando buques licuefactores flotantes. Este proyecto, que tiene el potencial de transformar la matriz energética y la economía del país, se basa en la negociación de estos barcos con proveedores internacionales, principalmente de Asia y Europa.
La tecnología detrás del proyecto
En la reciente convención Gastech 2025 en Milán, YPF se reunió con empresas de todo el mundo. La compañía china Wison se destacó por su liderazgo en buques licuefactores. El gerente de la empresa, Xiaogang Liu, detalló que Wison posee tres modelos, entre los que se encuentran el Tango, Congo y Genting.
La tecnología de Wison no es ajena a la Argentina. El barco Tango ya operó en el país en 2019. Ahora, YPF busca un buque de mayor capacidad, que podría tener tres líneas de licuefacción de dos millones de toneladas cada una para alcanzar el objetivo de seis millones de toneladas anuales en la primera fase del proyecto.
Estos buques están diseñados para una máxima eficiencia. La solución que se negocia incluye un procesamiento previo en tierra para la remoción de gases y otros elementos, lo que permite que el barco se dedique exclusivamente a la licuefacción. Esto reduce el peso y la complejidad del buque, que podría ser construido en un plazo de 33 meses en China. El traslado e instalación en Río Negro requeriría unos cuatro meses adicionales.
Financiamiento y proyección económica
El proyecto se presenta como una gran oportunidad económica. Se estima que el costo de un buque como el que YPF necesita podría rondar los USD 3.000 millones. Wison fortalece sus vínculos con bancos chinos para facilitar el financiamiento, e incluso podría ofrecer modelos de financiamiento integrales en el futuro.
La hoja de ruta del proyecto Argentina LNG contempla la operación de tres barcos de seis millones de toneladas anuales cada uno, con el objetivo de alcanzar exportaciones de entre USD 40.000 y USD 50.000 millones anuales a partir de 2031. Esta iniciativa tiene el potencial de generar ingresos acumulados de hasta USD 350.000 millones en dos décadas, lo que posicionaría a la Argentina como un actor clave en el mercado global de GNL.

























