La situación ambiental en el sur argentino ha alcanzado niveles críticos. En una cumbre virtual realizada este martes, los mandatarios de la Patagonia unificaron su discurso ante el Congreso de la Nación: la magnitud de los incendios, que ya consumieron más de 230.000 hectáreas, exige herramientas legales excepcionales para evitar una catástrofe mayor.
Río Negro es una de las provincias más castigadas con 10.000 hectáreas devoradas. El gobernador Alberto Weretilneck, junto a sus pares, destacó que aunque el Sistema Nacional de Manejo del Fuego y el Ministerio del Interior —a cargo de Diego Santilli— están operativos, la burocracia actual impide una respuesta ágil para sumar equipamiento y asistir a los damnificados.

El costo de la crisis y el pedido de «no hacer carroña»
Ignacio Torres (Chubut) fue tajante al dimensionar el esfuerzo económico: «Entre Río Negro y Chubut estamos ejecutando más de $7.000 millones en medios aéreos». El proyecto de ley de Emergencia Ígnea busca eliminar trabas administrativas para la incorporación de recursos. «No es momento para carroña de ningún tipo», lanzó Torres, en un mensaje dirigido a los bloques legislativos del PRO, la UCR y LLA.
La aprobación de esta ley permitiría agilizar la llegada de aviones, fortalecer la coordinación entre Nación y provincias y planificar una respuesta integral en un contexto donde el fuego no da tregua. Actualmente, la localidad de Cholila se encuentra en alerta máxima y con sus habitantes aprestos para una posible evacuación total.
La situación por provincia:
- La Pampa: 168.000 hectáreas.
- Chubut: 45.000 hectáreas.
- Río Negro: 10.000 hectáreas.
- Neuquén: 6.000 hectáreas.
- Santa Cruz: 700 hectáreas.
El apoyo de Macri y el PRO al pedido de los gobernadores
A esta exigencia se sumó el respaldo político del expresidente Mauricio Macri, quien a través de sus redes sociales manifestó su apoyo al pedido del gobernador Ignacio Torres y sus pares patagónicos. Macri enfatizó la necesidad de que el Congreso sancione la Ley de Emergencia Ígnea en sesiones extraordinarias para coordinar los esfuerzos entre las provincias y el Estado nacional. Asimismo, el referente del PRO advirtió sobre la pérdida de más de 230.000 hectáreas de patrimonio natural y la gravedad de enfrentar la sequía más prolongada desde 1965, remarcando que se requieren «más recursos y herramientas para combatir el fuego y proteger la vida y las propiedades de los argentinos».

























