El ambicioso plan de Javier Milei para 2027 encontró un obstáculo de peso en Río Negro: el partido está virtualmente fracturado y al borde de la intervención federal. Ante la negativa de Lorena Villaverde de abandonar la presidencia de la fuerza, la mesa política nacional —con el aval de Karina Milei— decidió intervenir el distrito rionegrino durante el próximo mes de febrero para «tomar otro rumbo». Villaverde no cede en sus posiciones, algo similar había ocurrido cuando tras las conexiones que ligaban a miembros del partido con Fred Machado, se le habría pedido que renuncie y no lo acepto. Es que si bien frente a las cámaras Villaverde dice haber abandonado la banca de senadora porque el escandalo afectaba a su familia, por otro lado no suelta lo obtenido políticamente, a pesar de que se lo pidan.
La figura de Villaverde, que ya venía golpeada tras su fallido intento de asumir una banca en el Senado, terminó de desplomarse este mes. El senador, Enzo Fullone, y el vicepresidente del partido Damián Torres confirmaron que la legisladora ya no puede ser «la cara visible» del espacio y que la estructura se abrirá para dejar de ser «el partido de una sola persona».
Los tres frentes que hunden a Villaverde
El conflicto en LLA Río Negro no es solo político, sino que tiene derivaciones legales y administrativas que ponen en riesgo la personería jurídica:
- 1. Deudas y Cartas Documento: El partido comenzó a recibir intimaciones formales de proveedores que prestaron servicios durante la campaña y nunca percibieron sus pagos. Según Torres, los fondos pasaron a la estructura partidaria al cerrar los informes, pero el dinero no llegó a destino.
- 2. Auditoría Interna: Para sanear las cuentas, se propuso a Roberto Zgaib (quien denunció irregularidades en el manejo de fondos) para el Tribunal Revisor de Cuentas. Su rol será clave para explicar por qué hay reclamos judiciales por servicios impagos.
- 3. Riesgo de Caducidad: El partido hoy cuenta con el mínimo de afiliados exigido por la Justicia. Como el piso de afiliaciones sube cada año, la inacción de la conducción actual amenaza la existencia legal del sello «violeta» en la provincia si no se lanza una campaña de afiliación masiva inmediata.
¿Qué pasará en febrero?
La intervención nacional buscará normalizar la Junta Electoral, la de Disciplina y el Tribunal de Cuentas. Mientras tanto, Torres aclaró que nadie cuestiona el mandato de Villaverde en la Cámara de Diputados, pero que su ciclo como líder partidaria en la provincia está terminado. «Es un tema que se va a resolver con intervención del partido a nivel nacional», sentenció marcando el fin de la era Villaverde en la conducción local.
























