La comunidad científica regional se encuentra en alerta tras la confirmación de la presencia de la «medusa china» de agua dulce en lagos del norte de la Patagonia. El hallazgo, documentado recientemente por un equipo de investigación del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue (UNComa), detalla la colonización de la especie Craspedacusta sowerbii en los lagos Escondido y El Trébol, ubicados en las proximidades de San Carlos de Bariloche.
Originaria del río Yangtsé, en China, esta medusa comenzó su expansión mundial a finales del siglo XIX, pero su establecimiento en el sur argentino marca un hito inédito. Según el estudio realizado durante los veranos de 2023 y 2024, el organismo ha logrado superar las barreras climáticas de la región, adaptándose con éxito a aguas templado-frías, un fenómeno que hasta ahora no había sido registrado de manera sistemática en la zona.
Características y riesgos La Craspedacusta sowerbii es un cnidario depredador de tamaño pequeño, con un promedio de apenas 7 milímetros. Su cuerpo es prácticamente transparente, lo que permite que pase inadvertida para la mayoría de los bañistas y dificulta su detección a simple vista. A pesar de su fragilidad aparente, su capacidad de adaptación es alarmante: puede permanecer en estado de pólipo durante gran parte del año y aparecer en su forma de medusa cuando las condiciones ambientales le son favorables.
Las investigadoras destacan que esta es una nueva especie exótica invasora que se suma a la lista de la Patagonia. Su presencia plantea interrogantes sobre el impacto que tendrá en la dieta de las especies nativas y el equilibrio de los ecosistemas acuáticos locales. Ante esta situación, desde la UNComa y el CONICET solicitan la colaboración de la ciudadanía para reportar avistamientos, lo cual resulta vital para monitorear su expansión a otros lagos y ríos del norte patagónico.

























